Magico Gonzalez, el genio de cadiz

Magico Gonzalez, el genio de cadiz

Jorge Alberto González Barillas, “Mágico”, es sin duda el mejor futbolista que ha dado El Salvador y uno de los pocos que se merecen las mayúsculas al escribir su nombre en la historia del deporte de Centroamérica.

Mágico era un jugador distinto, con imaginación como pocos, lleno de clase, regate eléctrico y excepcional lanzador de faltas, pero su carácter indisciplinado y salidas nocturnas le impidieron jugar en un equipo grande y demostrar su enorme calidad.

Jorge se dio a conocer al mundo en el Mundial de España ‘82, cuando clasificó a El Salvador por segunda vez en su historia para la fase final de un Mundial y no desaprovechó la oportunidad: deslumbró con su magia y dejó destellos de enorme habilidad con el balón. El Salvador perdió los 3 partidos de la primera fase y fue eliminado, pero Mágico entró en el once ideal del Mundial y consiguió que se fijaran en él grandes equipos como Atlético de Madrid y Paris St. Germain.

El gato al agua se lo llevó el Cádiz, que lo ficha por 7 millones de pesetas, y allí practica su mejor fútbol, se convierte en héroe, y su vida díscola, los retrasos en los entrenamientos y las juergas nocturnas le son perdonadas por la afición gaditana, rendida a sus pies. Tras 3 temporadas en Cádiz y 29 goles anotados es fichado por el frío Valladolid, donde sufrió el duro marcaje de los directivos que intentaban, en vano, frenar sus ganas de fiesta. Así, con sólo 9 partidos jugados, vuelve a Cádiz, donde es de nuevo recibido con los brazos abiertos. Juega otras 5 temporadas en el equipo gaditano, anotando 35 goles, y dejándonos en la retina regates imposibles y goles espectaculares. Son los años en los que Mágico se dedica a vivir la vida dentro y fuera del campo, contagiando a sus compañeros con su alegría, triunfando en la Liga española y llevando al modesto Cádiz a sus mejores puestos históricos en Primera.

En 1991 vuelve a casa, tras 2 años de debacle personal y profesional, producidos por una acusación de violación de la que finalmente fue absuelto. A pesar de todo, resulta muy afectado profesional y personalmente por este hecho, y abandona Cádiz para jugar en la débil liga salvadoreña, en el Club Deportivo FAS, donde permanece hasta su retirada en el año 2000.

Mágico fue uno de los mejores, ídolo en El Salvador y en Cádiz, su dogma fue hacer siempre lo que quiso, en el campo y fuera, y hay que reconocer que al menos dentro del campo lo conseguía. Maradona dijo de él que era uno de los dos mejores regateadores que ha visto, junto con Onésimo, pero podía haber sido mucho más de no ser por sus excesos y su falta de profesionalidad, él mismo admitió: “Reconozco que no soy un santo, que me gusta la noche y que las ganas de juerga no me las quita ni mi madre. Sé que soy un irresponsable y un mal profesional, y puede que esté desaprovechando la oportunidad de mi vida. Lo sé, pero tengo una tontería en el coco: no me gusta tomarme el fútbol como un trabajo. Si lo hiciera no sería yo. Sólo juego por divertirme”. Quizá si hubiera vivido como los demás habría llegado más lejos, aunque probablemente no le llamarían “Mágico”.

Aquí van algunas de las joyas que “El Mago” nos dejó.

El Fútbol y la Guerra Fría. España y la URSS en la Eurocopa

El Fútbol y la Guerra Fría. España y la URSS en la Eurocopa

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la España de Franco quedaba en una posición difícil dentro del contexto europeo, ya que se trataba de un régimen fascista que había ganado la Guerra Civil con el apoyo de Alemania e Italia y a su vez había tomado claro partido por el eje durante el conflicto mundial. De esta forma, muchos dudaban de la pervivencia del régimen tras la victoria de los aliados.

Pero tras la sucesión de acontecimientos que dieron inicio a la Guerra Fría, el papel del régimen franquista cambió en el ideario de las democracias europeas y especialmente de Estados Unidos. Con el carácter indudablemente anticomunista del franquismo, el régimen fue tolerado con la bendición del Vaticano y del gigante americano, bendición certificada tras el encuentro entre Franco y Eisenhower de 1959.

Antes de que el Real Madrid se convirtiera en el gran embajador que Franco necesitaba para estabilizar su posición en el panorama político europeo, la selección ya había servido como instrumento de manipulación ideológica. El término de Furia roja, acuñado apenas en su primera aparición oficial en los Juegos Olímpicos de 1920, tenía, como explica Carlos Toro:“…una idea de diferenciación racial, que, en el fondo, implicaba una superioridad moral sobre el resto de pueblos del mundo, especialmente, claro, de los ‘rojos’.

Un régimen autopromocionado desde el principio como “Primer vencedor del bolchevismo en el campo de batalla”, que designaba a todos los combatientes republicanos como “rojos” y que asociaba marxismo con delincuencia, no pudo digerir que a España le tocase enfrentarse a la URSSen los Cuartos de Final de la Eurocopa de 1960. El 25 de mayo se comunicó a la Federación Soviética que el gobierno español había prohibido a los jugadores viajar a Moscú para disputar el partido de ida, sólo cuatro días antes de la fecha del encuentro. El secretismo rodeó en todo momento a la reunión que mantuvieron diferentes ministros para llegar a esta decisión, aunque parece que fueron Carrero Blanco y Alonso Vega los principales instigadores.

La decisión generó grandes protestas de las autoridades futbolísticas y políticas soviéticas, que pidieron incluso una gran cuantía económica en compensación. En España, silencio y resignación de la gente, que se quedaba con la incógnita de saber si la selección, abanderada por una grandísima generación de jugadores, hubiera podido llevarse el torneo cuya fase final iba a disputarse en París. Curiosamente, fue la URSS la que acabó llevándose el título en Francia.

Cuatro años después, ambos equipos debían volver a enfrentarse en la Eurocopa de 1964 y esta vez España no renunció: era la final y no se podía perder la oportunidad de una victoria histórica y épica ante la ‘pérfida Rusia’. Algunas cosas habían cambiado: se había recuperado las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, sobre todo por motivos comerciales, con una tendencia alcista tanto de las importaciones como exportaciones españolas con el país comunista. Por esto tal vez, las manifestaciones triunfalistas fueron más comedidas, pero no por ello dejaron de lucir. El partido iba a disputarse en Madrid, en el Santiago Bernabéu, escenario de las victorias del Real Madrid y de las manifestaciones del Primero de Mayo, en plena campaña propagandística ideada por Manuel Fraga bajo el lema ’25 años de Paz’.

Antes del encuentro todo eran dudas. ¿Asistiría Franco al palco, arriesgándose a tener que entregar la Copa al capitán ruso? ¿Ondearía la bandera de la hoz y el martillo? ¿Sonaría el himno soviético?…la respuesta a todas estas cuestiones fue positiva. Pese a las suspicacias, el protocolo fue el habitual. Con las banderas ondeando en un día lluvioso y ventoso, ante la atenta mirada de Franco en el palco, los jugadores escucharon los himnos oficiales. Los soviéticos, con su uniforme habitual rojo. La selección española vestía de azul.

El desenlace deportivo es bien conocido por la mayoría de aficionados españoles. Un gol de Marcelino, “otro racial representante aragonés de la cepa hispana” (Carlos Toro), en las postrimerías del encuentro, rompería el empate que se estaba produciendo tras los tantos de Pereda y Khusainov,desatando el delirio y el fervor patriótico de aficionados, políticos y periodistas. El seleccionador español José Villalonga, militar de carrera, ofrecía la copa a “su Excelencia el Jefe del Estado, que ha sido testigo de excepción de cómo estos muchachos han luchado por ella”. Mientras, el delegado de Educación Física y Deportes, José Antonio Elola, resumía: “Éste es el gran triunfo deportivo de la Paz. Es nuestro ofrecimiento al caudillo en los Veinticinco años de Paz”.

ANECDOTARIO: HIGIÉNICO Y DISTRAÍDO

ANECDOTARIO: HIGIÉNICO Y DISTRAÍDO

“Foot-ball. El 8 del corriente (marzo de 1890) salieron para Sevilla, en el tren correo, veintidós socios del Club Recreativo de esta ciudad (Huelva) para tomar parte en la partida de foot-ball, la primera de este tipo que se juega en España. El foot-ball es un juego de pelota muy distraído y a la vez muy higiénico, por el mucho ejercicio que requiere. La particularidad de este juego consiste en que en vez de botar el balón con las manos o con la paleta, se bota con los pies y, en casos excepcionales, con los hombros o con la cabeza”. Así describía el diario onubense La Provincia el primer partido de fútbol “oficial” que tuvo lugar en España, que por cierto, terminó con victoria de los sevillanos por 2 – 0.

Pero ¿cómo eran los primeros partidos de fútbol? Según cuentan las crónicas, serían parecidos a los que los Monty Python idearon al enfrentar a las selecciones de filósofos alemanes y griegos ya que, además de que los encuentros podían durar dos horas o incluso más, éstos transcurrían a ráfagas, es decir, que entre jugada y jugada, los equipos se tomaban su tiempo para intercambiar opiniones y sobre todo, para deleitarse con unos buenos cigarros traídos expresamente desde Inglaterra. Suponemos que por esta misma razón, no era necesario alargar los descansos reglamentarios más allá de los 5 minutos.

Por otro lado, cabe señalar que aunque parezca increíble, hubo un tiempo en que en el fútbol no existían ni la picaresca ni los penaltis simulados. Es más, hubo un tiempo en el que ni siquiera existían los árbitros. En 1880, se disputaron en Inglaterra los primeros partidos con “referee” y en España no fue hasta muchos años después cuando se popularizó la frase “y tú ¿de qué equipo eres?” para designar a un árbitro que representara a cada equipo en la contienda. Este era un juez que conocía las reglas del juego (caso no muy habitual en la época) y que no recibía remuneración alguna por su labor. Estos primeros árbitros solían ser elegidos entre los conocidos de los equipos, por lo que su imparcialidad quedaba en entredicho, pero al haber uno por equipo, la situación quedaba, en teoría, igualada.

Las diferencias con el fútbol actual iban más allá, por supuesto, como imaginará el futbolero de pro. Por poner solo dos ejemplos, en lo relativo a la composición de los equipos o a las características del balón, curiosidades ambas a las que dedicaremos nuestro próximo anecdotario.

Victoria

Victoria

En 1981 John Huston tomó como inspiración para su filme deportivo Evasión o victoria un trágico episodio sucedido cuarenta años atrás en la Kiev sometida por el ejército de la Alemania nazi. El heroísmo de la tragedia clásica se define por la necesidad del sacrificio y el héroe trágico por la determinación con la que afronta un destino a medias ofrecido por los dioses, a medias elegido deliberadamente: el precio de la gloria es siempre la muerte. El famoso por infame episodio, vagamente aludido por Huston, supuso la culminación para los jugadores del FC Start de una gesta futbolística que ha acabado por convertirse en una alegoría deportiva de la lucha contra la opresión. El equipo estaba formado por antiguos miembros del Dinamo de Kiev y el Locomotiv, luego soldados contra la invasión nazi y finalmente vencidos abandonados a su suerte.

Auspiciado por un apasionado del juego, panadero de profesión y de origen alemán, que acogió y motivo a sus antiguos ídolos, el FC Start pronto logró destacar frente a todos sus rivales ganando con comodidad (a veces vergonzosa) todos y cada uno de los partidos que jugó desde el primero (en junio del 42) al último (en agosto de ese año).

El conocido como Partido de la Muerte ha marcado el punto en que estos hombres se convirtieron en héroes trágicos, y los quince minutos del descanso, luego de adelantarse a una selección alemana formada por miembros de la Luftwaffe, luego de ser amenazados de muerte por los nazis para dejarse vencer, y el momento en que a pesar de todo decidieron salir del campo, porque entonces ya sabían que iban a ganar, marcan el punto en que su orgullo, la gloria de una muerte trágica, pudo más que la necesidad de seguir vivos.

Existen diferentes versiones del hecho, la más prosaica mantiene que tras el partido el equipo al completo fue conducido a un barranco y fusilado por oficiales alemanes, la más poética nos ha dejado ingenuas pero emotivas imágenes como la del Gigante Trusevich, preso en el campo de Siretz, al que la leyenda ha perpetuado cayendo al verse envuelto en un ataque de la Resistencia vestido de portero y gritando «¡El deporte rojo nunca morirá!».

El filme de Huston, a pesar de ser considerado como uno de los peores trabajos de uno de los directores con más talento de su generación, a mi entender no deja de ser una de las comedias más inspiradas de la historia del cine, aunque no lo pretendía. John Colby (interpretado histriónicamente por un fondón Michael Caine), capitán del ejército aliado y antigua estrella de fútbol, organiza partidos entre los oficiales reclusos del campo Gensdorff. El mayor alemán Karl Von Stein (Max Von Sydow) propone a Colby un encuentro entre el equipo nacional alemán y los oficiales apresados por los nazis en un estadio parisino, ocasión que los apresados intentarán aprovechar para huir.

Colby animará desde el banquillo en el menos sobrio de los estilos a una formación de élite que tanto en la vida real como en la ficción tampoco estaba dispuesta a perder y entre la que se cuentan grandes futbolistas como Booby Moore, Paul Van Himst, Osvaldo Ardiles o el gran Pelé, encargado además de la coreografía del partido en el estadio. Bajo palos, un hipermusculado y siempre sobreactuado Stallone, que hizo incluir la famosa escena del penalti, no prevista en el guion original, para lucimiento propio (toda su actuación una cima de la comicidad y el absurdo).

Todos los elementos propios de la mejor comedia se desarrollan magistralmente: dramatismo, inverosimilitud, incoherencia… Pelé lesionado haciendo rabonas mágicas y una increíble chilena, extras de 1943 vestidos a la moda de principios de los ochenta, la caótica forma de juego (a pesar de la coreografía del dios brasileño).

De todos modos, una deliciosa interpretación de las condiciones del juego que, aunque deje muy lejos la historia real sobre la que se inspiró, crea un nuevo simbolismo sobre las mismas imágenes: la voluntad contra la opresión, la decisión ante las dificultades y el triunfo de justicia del talento personal sobre la irracionalidad del determinismo. Sea cual sea la versión sobre la historia del Start, la enseñanza es la misma: se negaron a perder incluso a costa de su propia vida.

Pero por una de esas maravillosas transfiguraciones de la vida en arte, John Huston encontró la forma de hacer que tal riesgo mereciese la pena también para los que lo afrontaban y el nuevo simbolismo alcanza una nueva enseñanza a través del simulacro de guerra que supone el fútbol: ¿evasión o victoria? Huston lo tenía claro, consiguieron escapar; el título original, simplemente Victoria.

El ultimo partido de Del Piero

El ultimo partido de Del Piero

La última jornada del campeonato italiano de liga se vivió en Turín como una fiesta. La fiesta de la celebración del vigésimo octavo Scudetto de la Juve, y la emotiva despedida de un jugador mítico, que pasará a la historia no solo de este equipo, sino del futbol. Es el gran capitán  Del Piero, que se despedirá tras la final de Coppa. Para la historia también quedará que este equipo es el tercer en la historia en Italia en culminar una liga sin perder un solo partido. Antes lo hicieron Perugia (78/79) y Milán (91/92). Es la primera, eso sí, de hacerlo en una liga de 20 equipos.

Ejemplo de delantero con clase. Ejemplo de juego bonito. Ejemplo de profesionalidad y de amor real a unos colores. Ejemplo de talento y amor el fútbol. Este es Alessandro Del Piero, jugador extraordinario que dejaba esta semana, a los 37 años, el equipo de su vida. Una camiseta, la de la Juventus de Turín, que ha vestido incondicionalmente a lo largo de 19 temporadas en las que ha ganado, entre otros, seis Scudettos, una Champions, una Intercontinental, una Coppa de Italia, cuatro Supercopas de Italia o una Supercopa de Europa. Gran palmarés colectivo e individual, pues ha recogido varias distinciones, aunque no llegó a recibir el balón de Oro. No lo necesita. Todo esto, en más de 700 partidos disputados con la malla bianconeri.

Toda una vida dedicada a un equipo que le ha visto crecer, triunfar y, ahora, despedirse. Antológico jugador que solo se ha perdido tres partidos por sanción en su carrera, lo que muestra bastante de cómo es el personaje. Ha sido una referencia para compañeros y aficionados, que ya lo reconocen como parte de la bandera del club. Del Piero ha marcado en todas partes: Italia, Europa y gran parte del mundo, firmando 289 goles con la elástica de los turineses. Pero más allá de su legado futbolístico, a Del Piero también se le recordará por cómo es, por qué valores ha transmitido y por su profesionalismo. Una muestra de ello fue permanecer en el equipo tras el descenso administrativo. Él y Buffon son los únicos supervivientes que aún militan en las filas juventinas.

Entre tanta celebración, un partido intrascendente

Además de la despedida del gran capitán, la Juventus afrontaba un partido de puro trámite, pues los locales ya coronados como campeones de su vigésimo octavo Scudetto, recibían en casa un Atalanta sin nada en juego. Los de azul y negro habían hecho los deberes con antelación y se habían asegurado la permanencia varias semanas antes. Pero debían ganar, o por lo menos empatar, para lograr el honor de entrar en la historia como club que no ha perdido ningún partido en la Serie A en una temporada. Y así fue.

Con un once plagado de suplentes, la Juventus fue de nuevo dueña y señora del partido. Los visitantes le hicieron el pertinente pasillo de campeón al conjunto de Conte al inicio del encuentro. Un partido que comenzó con una llegada de Dernis de cabeza que se le fue por poco. A eso la Juventus respondió con un zurdazo de Borriello, también desviado.

El mismo delantero fue quien le dio de tacón a Marrone, que sacó un misil que sacó las telarañas de la portería defendida por Frezzolini. En apenas diez minutos los locales ya mandaban en el marcador y lo celebraban con su afición, totalmente entregada para la causa.  Con el paso del tiempo, las ocasiones de la Juve se sucedían, y el segundo gol no tardó en llegar. Antes de la media hora, Del Piero combina con Giaccherini para terminar sacándose un disparo colocado que termina en la base del poste, imposible para el portero. La explosión de alegría del estadio fue una locura colectiva. Sus compañeros se reunieron en torno a él un buen rato, felicitándole por el bello tanto.

Las llegadas de ambos conjuntos iban llegando, pero los porteros las solventaron sin problemas. En el minuto 57, ovación general para despedir al gran Alessandro, que decía adiós a la Serie A vistiendo esa camiseta.  Aplausos mezclados con lágrimas, era el ambiente que se vislumbraba en el maravilloso Juventus Stadium. El juego siguió, pero las miradas ya no estaban puestas en el balón, sino en el capitán.

Un poste de Manfredini fue la ocasión más peligrosa del Atalanta antes del gol, algo afortunado, de Lichtsteiner en propia puerta. Pero pocos minutos después, un penalti sobre Borriello es transformado por Barzagli, recién entrado en el terreno de juego, y que fue el encargado de poner el 3-1 final y sentenciar así un encuentro que cerraba una temporada para el recuerdo.

En la retina, muchos recuerdos. En mente, un partido. Qué mejor regalo se le puede dar al gran capitán para agradecerle su trayectoria en el equipo, que un nuevo título copero en la final del 20 de mayo ante el Nápoles. Sería el colofón final perfecto a su carrera como jugador de la Vecchia Signora.

 

FICHA TÉCNICA:

JUVENTUS: Storari; Chiellini (Barzagli, 86’), Bonucci,  Lichtsteiner, Estigarribia, Padoin, Pirlo, Marrone, Del Piero (Pepe, 57’), Borriello, Giaccherini.

ATALANTA: Frezzolini, Lucchini, Manfredini, Bellini, Peluso, Schelotto (Nadir, 51’), Bonaventura, Carmona, Cazzola (Cigarini, 82’), Moralez (Gabbiadni, 51’).

GOLES: 1-0: Marrone Luca (10’); 2-0: Del Piero (28’); 2-1: Lichtsteiner (pp 83’); 3-1: Barzagli (91’).

ÁRBITRO: Gabriele Gava no amonestó a ningún jugador.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 38ª jornada de la Serie A italiana, disputado en el Juventus Stadium.

Del amor al odio, recordando a Fernando Llorente

Del amor al odio, recordando a Fernando Llorente

Hace unos años, Fernando Llorente, delantero del Athletic de Bilbao, anunciaba lo que ya era un secreto a voces: no continuaría en la plantilla en junio de 2013. Lo más seguro es que sea traspasado este mercado invernal porque no cuenta absolutamente nada para Bielsa y el muchacho quiere jugar la Confederaciones con la selección. Este mismo fin de semana Jérémy Perbet, estrella del Mons belga, era substituido y su propia afición le silbaba mientras abandonaba el campo.

Ambos tienen algo en común, además de su innato instinto goleador. Tanto el español como el francés coquetearon con su marcha el pasado verano. Los dos venían de cuajar una fantástica temporada, máximos artilleros de sus equipos, Fernando Trofeo Zarra con 17 dianas y Jérémy Taureau d’Or (premio al mejor goleador en el campeonato de Bélgica) tras sus 23 goles y les empezaron a llover ofertas. Se hablaba un día sí y otro también del traspaso de Perbet a la Premier, del de Llorente al Calcio, al revés, aparecía un tapado con la solución final y en esta encrucijada llegaron a finales de agosto sin el futuro decidido.

Bielsa y Scifo, perros viejos en el mundo del fútbol, daban por hecha su marcha y confeccionaban la temporada sin ellos. No jugaban a penas porque eran el núcleo de ambos proyectos deportivos y el resto de compañeros debían acostumbrarse a no contar con ellos. Un poco el conglomerado de todo, entre rumores y suplencias, la afición vasca y belga empezó a impacientarse y tomaba la larga agonía del culebrón como una falta de amor a los colores y una supuesta avaricia contractual. Los aficionados silbaban constantemente en los entrenamientos (porque en los partidos no jugaban) a los que antaño eran sus ídolos y la bola se hacía más grande.

Se cerró el mercado y ni uno ni otro concretó un traspaso satisfactorio. Una verdadera alegría para afición y entrenador, pensamos los idealistas, pero nada más alejado de la realidad. Lo que iba a ser una historia de tres meses se ha convertido en una larga batalla que todavía aún continua. Llorente no ha conseguido el perdón de Bielsa y la grada lo abuchea. Perbet ha logrado volver al sitio que le pertenecía gradualmente y está entre los máximos goleadores con 11 tantos pero sus hinchas están atentos para silbar y criticar al mínimo fallo, como la pasada jornada ante su mal partido frente al Anderlecht.

Probablemente esto durará hasta enero o junio y se convertirá en un verdadero infierno para hombres que han dado todo por su club y que se irán con un recuerdo infame de lo que puede haber sido la mejor etapa de su carrera. Aquí está el quid de la cuestión. ¿Qué es más importante? ¿El error puntual de un jugador en el momento de querer marcharse o el devenir del equipo que animas hasta la muerte? Porque seamos sinceros, tal como van las cosas, Athletic y Mons necesitan de la calidad de Llorente y Perbet. Hay dos opciones. O bien seguir sintiéndote profundamente traicionado y ver como tu conjunto coquetea con el descenso o bien tragarte tu orgullo y disfrutar al ver como tu estrella te conduce hacia Europa a base de goles.

Una flor no hace primavera. Un jugador solo no lleva a la gloria. Un entrenador solo no conduce el barco hacia buen puerto. La grada sola no gana partidos. Una unión de todos ellos sí consigue grandes gestas. Ya se sabe que entre el amor y el odio hay una línea muy fina, pero en esta línea vemos una gran cantidad de goles perdidos o celebrados según tomemos una opción o otra.

Neymar El fichaje del siglo

Neymar El fichaje del siglo

El día 3 de agosto de 2017 va a ser recordado en el fútbol mundial como el día del antes y el después del “fichaje del siglo”, el fichaje del brasileño Neymar Jr. Las cifras son mareantes, como no podía ser de otra manera, 220 millones de euros que pagará el Paris Sant Germain al F.C.Barcelona en concepto de traspaso del delantero, superando el anterior récord que poseía el Real Madrid por el fichaje del delantero portugués Cristiano Ronaldo al Machester United ingles.

Horas y mas horas de televisión, horas en radios y muchas paginas en diarios, el fichaje de Neymar a estado en boca de todos, por lo que representa para el fútbol, no solo por las cifras, si no por los posibles movimientos que se puedan producir, ya que el FC.Barcelona deberá fichar para reforzar a su equipo y además cuenta con los petrodolares que le ha inyectado el PSG. Se habla del jugador del Borussia de Dortmunt Dembele, unas de las sensaciones europeas el año pasado, también suena Dybala el joven jugador de la Juventus de Turín y como no, Mbappe el gran deseado por todos los equipos europeos.

Sobre el fichaje de Neymar por PSG, todas la curiosidades.

El famoso se queda de Pique

La esperada presentación con el PSG

Numeros y estadisticas de Neymar Jr. en el FC Barcelona

 

2013-14 26 9 9 5 2 1 10 4 3 41 15 13 0,37
2014-15 33 22 7 6 7 12 10 51 39 7 0,76
2015-16 34 24 12 5 4 2 10 3 6 49 31 20 0,63
2016-17 30 13 11 6 3 2 9 4 8 45 20 21 0,44
Total Club 123 68 39 0 0 0 22 16 5 41 21 17 186 105 60 0,57